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Padre
Vito Terrin

Actual Sueperior General
de la Congregación de los
Misioneros de la Divina Redención
En Medellín.
Padre
Vito Terrin
Nacido en Fossò
en la Provincia de Venecia
en Italia.

Celebración de los 25 años
de Sacerdocio

Hizo el Noviciado
en Prata P.U. - Avellino
del 15 Sep. de 1974
al 20 Sep. de 1975
Hizo la Primera profesión
el 20 Sep. de 1975
en la Capilla del
"Villaggio del Fanciullo"
Visciano - Nápoles
Hizo la Profesión Perpetua
el 18 Dic. de 1979
en el Santuario de la
Consoladora en Visciano.
Su Ordenación Diaconal
fue el 27 Dic. de 1979
en nuestro Santuario de
Visciano por la imposición de las manos de
Mons. Guerino Grimaldi - Obispo de Nola
Su Ordenación Sacerdotal
fue el 20 Sep. de 1980
en la Parroquia de S. Bartolomé en su pueblo natal,
por la imposición de las manos de Mons.
Girolamo Bortignon Obispo de Padua.
ENCARGOS:
1981-83 Superior del Seminario Sagrado Corazón en
Medellín
1984-87 Superior del Seminario Menor de Medellín.
1988-99 Superior de la Casa Emaús en Bogotá
1999-2002 Delegado provincial en Colombia
2002 hasta hoy
Superior General |
Ultima Circular:
Misioneros siguiendo las huellas del Apóstol de las gentes
Queridos cohermanos:
En comunión con toda la iglesia, hoy guiada por el Papa Benedicto
XVI, también nosotros estamos viviendo un año especial de reflexión,
oración intensa y misionaridad apostólica, siguiendo el ejemplo del
apóstol de las gentes, cuyo año jubilar especial estamos celebrando.
El mundo sufre en la espera de libaración y redención, como dice el
Papa en el mensaje para la jornada misionera mundial. Muchos
prometen alegría y felicidad aparentes, que son fuentes de engaño ;
con mucha frecuencia leemos en el rostro del pueblo de Dios, sobre
todo en el de los más jóvenes, desaliento y delusión y precisamente
por eso tenemos que sentir urgente en el corazón el deber de ayudar
y dar respuestas.
La verdad es que solo Cristo es la fuente de la verdadera alegría,
solo El puede dar la Esperanza, porque es la única fuente de
esperanza, como maravillosamente expuso el Papa en su encíclica "Spe
Salvi".
Nos llamamos Misioneros y tenemos que serlo profundamente, y no solo
con las palabras; ademàs misioneros no "solo de pan, si no de la
Redención de Cristo".
Cristo nos ha llamado y a El hemos respondido, solo El nos podrá
"dar la atención, la ternura, la compasión, la acogida, la
disponibilidad, el interés por los problemas de la gente y esas
otras virtudes necesarias para los mensajeros del Evangelio, para
poder dejar todo y dedicarnos completa e incondicionalmente a
difundir el perfume de la caridad de Cristo". (Mensaje del Papa N°
2).
Es necesario que seamos más sensibles y estemos más atentos. No
podemos quedarnos tranquilos y acomodados en la indiferencia
mientras muchos esperan voces de esperanza, anuncios de buenas
noticias.
El apóstol de las gentes, no ha hecho cálculos de factibilidad o
previsiones de éxito, si no que sintiendo en el corazón la urgencia
de la nueva vida en Cristo, no se preocupa de los peligros u
obstáculos, llegando a afirmar : "ay de mi si no evangelizo".
A los religiosos, el Papa, en el mismo documento nos dice: "Queridos
religiosos y religiosas, consagrados, por vocación, con una fuerte
connotación misionera, lleven el anuncio del Evangelio a todos,
especialmente a los que están lejos, a través de un testimonio
coherente de Cristo y una sequela radical de su evangelio".
San Pablo nos enseña, no solo con su palabra profunda, si no tambièn
con el ejemplo de su vida, que ser misioneros significa lanzarse sin
miedo, saber superar todos los obstáculos, sin preocuparnos por las
dificultades, con el fin de llegar a todos los que más podamos.
Todos conocemos la famosa lista de peligros y problemas que él tuvo
que soportar y superar para llevar el mensaje de salvación a todos
los hombres. Dios lo llamaba y Pablo obedecìa, Dios lo enviaba y
Pablo iba con entusiasmo, generosidad y dedicaciòn, dejándose ayudar
por sus compañeros.
Pero sobre todo, San Pablo ha evangelizado con su ejemplo, uniendo
el trabajo a la predicación, preparando y formando colaboradores que
pudieran ser sus sucesores para dar continuidad a lo que había
iniciado.
T imoteo, Tito, Apolo.son personajes que él acogía como discípulos y
después los mandaba o los dejaba como guías de las comunidades que
debía abandonar para dirigirse hacia nuevos horizontes de
evangelización.
Quisiera que todo esto fuera un tema de reflexión para nosotros
Misioneros de la Divina Redención, para que en este mes, dedicado a
las misiones y en todo este año jubilar del apóstol Pablo,
pudiéramos dar un cambio que revitalice nuestra actividad misionera.
También el documento conclusivo de nuestro capítulo nos lleva hacia
esa dirección, se trata, entonces, de una necesidad subrayada por
toda la asamblea capitular que tiene que ser motivo de reflexión
para cada uno.
Para concluir quisiera dar una mirada a la Patrona de las misiones
cuya fiesta da inicio a este mes: Santa Teresa del Niño Jesús.
Ante todo resaltemos el hecho de que ella descubrió su
vocación-carisma en las cartas de San Pablo, donde el Apóstol
escribe a los Corinzios para que aspiren a los carismas más grandes
y que el carisma mayor es la Caridad. Teresa ha comprendido que su
vida tenía que ser "TODO AMOR", VIVIR POR AMOR, VIVIR AMANDO,
CONSUMARSE AMANDO.
Solo el amor verdadero da razón a nuestra vida, solo por amor se
justifica vivir.
Pero el amor verdadero exige dos cosas: Oración y Sacrificio; Santa
Teresa ha sido nombrada Patrona de las misiones sin ir lejos, solo
orando y ofreciendo todos sus sacrificios.
Ya es hora que retomemos el valor del sacrificio y la mortificación
como ofrenda agradable a Dios, El, que ha salvado el mundo con la
cruz, nos invita a estar unidos a El ofreciendo nuestros sacrificios
cotidianos.
¡Lamentémonos menos y ofrezcamos más! Con la intención especial de
ser Misioneros de la Divina Redención dando nuestro aporte que
recibe significado y valor si lo unimos al Sacrificio de Cristo.
Con San Pablo tenemos que poder decir: completo en mi lo que falta a
los sufrimientos de Cristo, no porque ese sacrificio haya sido
incompleto, si no para que Jesucristo nos permita unirnos a El con
nuestra pequeña ofrenda.
Sacrificio y oración, "COMUNION VERDADERA", estar solos en compañía
de Aquel que sabemos nos ama, como decía Teresa, la grande.
Entonces, ánimo y siempre adelante sin rendirnos nunca, Jesús espera
ésto de nosotros, Jesús se merece ésto de nosotros y el mundo lo
necesita con urgencia.
Los bendigo con todo el corazón,
P. Vito Terrin
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